Camino por la calle, sola, perdida. No sé a dónde ir. El cielo está oscuro. Empieza a llover. Sigo caminando lentamente, no tengo ganas de nada. Estoy empapada, el pelo me chorrea lentamente. Me siento sola, abandonada. Comienzo a llorar bajo una intensa lluvia, siento que me ahogo, no puedo, no puedo aguantar más. Veo un banco, esta mojado también pero me da igual, me siento en él comienzo a pensar. De repente me doy cuenta de que estoy llorando otra vez. Y entonces veo a alguien que se acerca con la mirada triste y la cabeza gacha. Levanta la cabeza y me ve. Yo bajo la cabeza, pero se da cuenta de que le estaba mirando. Viene hacía mi. ¡Qué vergüenza!. Solo faltaba esto. Se sienta a mi lado. No puedo evitar ponerme nerviosa. Voy levantando la cabeza poco a poco. Él sigue ahí. Me está mirando. Entonces nuestros ojos se encuentran. Es muy guapo y me da un vuelco el corazón. Al parecer el también ha estado llorando. Comienza a hablarme.
-Hola, soy Alexander.
+Hola.. yo soy Gisel..
- Al parecer estamos iguales hoy.
+¿Cómo iguales?
-Sí, uno de esos días en los que todo está oscuro.
+¿y tú como lo sabes? ¿me lees el pensamiento?
- No, sólo hay que verte.. has estado llorando..
+Pues igual que tú..
-Si bueno.. y ¿por qué lloras?
+No lo sé, tengo muchas cosas por las que ser feliz pero no lo soy. ¿ y tú porque lloras?
-Pues tampoco lo sé, tengo muchos amigos pero me siento sola. Necesito tener a alguien que me quiera, que me dé el cariño que no me da el resto de la gente no sé..
+Por lo visto tu y yo buscamos lo mismo..
-¿entonces qué hacemos?
-+Sólo sé que no quiero ir a mi casa.
- Yo tampoco.
+Pero está lloviendo, y cada vez más fuerte.
- Ven, sígueme.
+¿ Debería fiarme de un desconocido como tú?
- Arriésgate igual que yo.
+ ¿Y en qué se supone que te estás arriesgando tú?
-Pues me estoy arriesgando a que me empieces a gustar.
+En ese caso yo ya arriesgo por dos cosas.
- Yo también me arriesgo, a lo mejor eres tú la que me puede hacer algo malo.
+ Nunca le haría nada malo a un chico tan guapo como tú.
-yo tampoco a una chica tan increíble como tú.
+entonces podemos ir tranquilos allá a donde quieras llevarme.
Llegamos a un sitio precioso, un prado verde, inmenso. Me ilusiono, parece que todo lo malo se va estando en ese sitio. Es realmente maravilloso. Curiosamente ha dejado de llover. En el cielo se va descubriendo ese azul tan precioso y un poco más lejos asomando un arcoíris. Estamos acostados en aquel prado, rodeados de flores, ambos nos miramos fijamente. Sé que suena estúpido pero me parece ese tipo de amor a primera vista. En tan sólo una hora me ha cambiado el día, no me imagino cómo puede cambiarme la vida en un par de días. Es perfecto.
- Siempre que me siento mal vengo a este sitio, me ayuda a pensar en las cosas buenas y así olvidarme de todas las malas. Nunca había traído a nadie aquí, siempre había venido solo, pero hoy me di cuenta de que es un sitio que debo compartir con alguien, con alguien especial.
+ Este sitio es precioso me siento tan bien aquí. ¿Cómo puedo ser especial para ti si a penas nos conocemos?
- A veces solo basta una mirada para darse cuenta de que alguien es especial. Nunca había creído en esto pero hoy ha pasado algo diferente, hoy empezare a creer en eso.
+Realmente eres el chico de mis sueños.
-y tú la chica que siempre he buscado.
+ Al parecer ambos nos hemos encontrado ya.
-Y me siento bien.
+Yo también.
Seguimos tumbados en aquel césped mojado, lleno de flores pero a la vez lleno de felicidad. Estamos uno virado al otro. Muy próximos. Demasiado. El se va acercando más y más a mí. Me da un ligero beso en los labios. Nos separamos y nos miramos con un intenso brillo en nuestras miradas. Me siento como en una nube. Llena de vida. Llena de felicidad. Es algo que jamás había experimentado y es maravilloso. Nos volvemos a besar. Se convierte en un juego. Nos besamos una y otra vez. Se hace de noche. Es hora de ir a casa, pero desearía quedarme aquí y no irme jamás. Quedarme a su lado. Aquí me puedo olvidar del mundo y permanecer en un mundo que es de los dos. Donde nadie nos puede interrumpir porque es como si estuviéramos solos en medio de una isla desierta. Pero nos tenemos que ir. Qué lástima.
-Bueno vámonos ya o empezaran a preocuparse por nosotros.
+Que se despreocupen, estamos bien acompañados.
-Pero ellos no lo saben.
+ Yo lo supe desde el primer momento, deberían saberlo ellos también.
-Jajajaja
+¿De qué te ríes?
-De lo encantadora que eres.
+ Jajajajajaja
-¿De qué te ríes?
+ De lo mentiroso que eres.
-No lo soy.
+Si que lo eres.
-No
+Demuéstramelo.
-¿Cómo?
+No lo sé.
-Dime
+Es que no sé.
-¿No quieres que te bese?
+No
-¿por qué?
+Antes quiero saber que quieres de mí, antes de que me enganche a ti.
-Pues no sé, te quiero conocer, saber más de ti, y el tiempo dirá todo.
+Me parece bien.
-Entonces ¿me besas?
+ Por algo se empieza.
Se acercan riéndose y vuelven a besarse. Se separan y empiezan a caminar. Se abrazan y caminan abrazados. Luego se cogen de la mano. Después ella se suelta. Él la mira con cierto desconcierto. Ella empieza a correr riéndose divertida. Él sale tras ella y la alcanza. Se abrazan. Se besan.
-¿a dónde querías ir?
+ Quería escaparme de ti.
-Ahora que te he encontrado ni te pienses que te voy a dejar escapar tan fácil.
+¿me lo juras?
-Te lo juro.
Siguen caminando y se paran en el banco donde se conocieron. Se miran y empiezan a reírse.
+¿por qué te ríes?
-¿por qué te ríes tu?
+Yo lo he preguntando primero.
-Pues me rió porque ni siquiera sé donde vives.
+Pues yo tampoco.
-¿Vives muy lejos?
+ A tres calles de aquí ¿y tú?
-Algo más lejos.
+¿Cuántas calles?
-No las he contado.
+¿más o menos?
-Unas diez jajajaja
+¿En qué sentido?
-En el sentido en el que vamos.
+Ah bien.
-¿quieres que te acompañe a casa?
+Vale, pero no hasta mi casa, una calle más abajo, no quiero que me vean mis padres de la ventana y comiencen a hacer preguntas, llegan a ser muy pesados.
-Está bien.
Cuando llegan al sitio planeado se quedan parados, uno frente a otro esperando una despedida. Él le da un ligero beso en los labios y se da la vuelta.
+No puedes irte.
-¿por qué?
+No tengo tu numero, ¿cómo nos vamos a llamar para vernos si no tengo tú numero?
-Cierto..
Se intercambian sus teléfonos. Luego sus e-mail. Ambos sonríen. Ha sido un día maravilloso.
+Gracias.
-¿por qué?
+Por un día tan maravilloso como este.
-No tienes porque darlas, sin ti no hubiera sido posible este día maravilloso.
+Espero que no acabe aquí.
-Yo también lo espero.
+Adiós.
-Adiós.


