+No, porque jamás podré estar lejos de tí.
-Pero cuando nos vamos a nuestras casas estamos lejos..
+Por eso mismo tengo un regalo para ti
-¿Qué es?
+¿Vienes conmigo y te lo enseño?
-Vale.
+Pero primero tapate los ojos con esta venda.
Ella hizo caso a su novio y se puso la venda en los ojos.Su novio la dirigió hasta un barrio de clase media donde habian casas preciosas. De muchos colores. Al fondo una que destacaba entre todas las demás. Era especial. Los identificaba. En una de las paredes de la casa había escrito " Gracias por volver a darme la vida". Cuando llegaron el chico la paró.
+ Ya puedes quitarte la venda.
-¿Estás seguro?
+ Si.
La chica se quito la venda, al ver aquella casa se le iluminaron los ojos, mas aún al leer aquella frase que tanto le llegaba a su corazon. Empezaron a caer lágrimas por su rostro. Miro a su amado y lo abrazó como nunca lo habia hecho. Se abrazaron y juntos empezaron a llorar como dos niños.
- Te amo tanto. Gracias por todo esto. Lo de menos la casa, lo de menos los regalos que me haces. Gracias por hacer de esta vida un cuento de hadas.
+ No tienes que darme las gracias por nada. Todo me lo pagas por estar a mi lado, por todo tu amor.
Juntos entraron a la casa. Todo estaba vació, tan sólo habia una mesita con dos sillas y una comida simple preparada encima de ella con una vela roja.
+ Sé que hubiera sido mejor entrar a la casa y ver todo lleno de muebles, pero pensé que sería mejor decorarla entre los dos, poner un cachito de cada uno en cada sitio de la casa, hasta en el último rincón, así nos sentiremos a gusto los dos.
- Me parece una buena idea.
Comieron, fue todo muy romantico a pesar de tan pocas cosas que habian en esa casa. Se dieron cuenta de que no hace falta tener miles de cosas si tienes al lado a la persona que amas, a la persona que toda la vida estará contigo, a esa persona que siempre te dará todo su amor cuando más lo necesites.
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